Naturaleza del sonido y notas musicales
Si escucháramos una grabación en donde hubiera dos voces, una voz masculina y una voz femenina, cantando exactamente la misma melodía, podríamos distinguir claramente las dos voces. Porque, aunque sean las mismas notas, aunque las notas tengan el mismo nombre, no son las mismas teclas del piano.
Concretamente: en un piano encontramos, en las teclas
blancas: DO re mi fa sol la si DO re mi fa sol la si DO re mi fa sol la si DO re mi… etc. Entonces, si en un
momento determinado de la canción estuvieran cantando un “DO”, en la voz
masculina sonaría un “DO” y en la voz femenina sonaría el siguiente “DO”. Ambos son “DO”, pero no el mismo “DO”.
Bien, eso es lo que se llama una “octava”: la “distancia”
que hay entre DO y el siguiente DO (o entre RE y el siguiente RE, etc.)
Si miramos el teclado musical, veremos que entre Do y el
siguiente DO hay doce notas, entre
teclas blancas y teclas negras. Y eso es lo que se llama “sistema musical”. Lo
mismo podemos ver en el mango de la guitarra, hay allí varillas de metal
incrustadas en la madera en lugares exactos para dar cada una de las doce
notas. Veamos este video.
(Aunque habría que charlar sobre algunas cosas que allí se dicen) En ese video podemos ver cómo es el sonido y por qué el sistema que usamos tiene doce sonidos.
¿Podría hacerse un
sistema de diez sonidos? ¿O de veinte?
Claro, sí (de hecho, ha habido otros sistemas en la historia), podría
hacerse un sistema de, por ejemplo, diez sonidos, pero no servirían allí ni los
pianos ni las guitarras que conocemos, habría que fabricarlos de nuevo y
ninguna de las canciones que conocemos tendría sentido en ese sistema, ni
podrían interpretarse con esos instrumentos.
¿Pero no podría
hacerse que, por ejemplo, un sistema de diez sonidos fuera obligatorio? ¿Y que en
los institutos de música se enseñase eso? ¿Y que las fábricas de instrumentos
los hiciesen para ese sistema de diez sonidos? ¿Y que además se prohibiese
escuchar la música que escuchamos, así nos olvidamos del sistema de doce
sonidos?
A pesar de todo eso, un sistema distinto al que tenemos nos sonaría extraño…
Muy probablemente tarde o temprano la humanidad volvería al sistema de doce
sonidos.
Es como si obligáramos a las nuevas generaciones a caminar con las manos, y
construyésemos todo para que caminasen con las manos, ocultándole cómo caminaba
antes la gente… habría muchísimos problemas… pero, sí, podría obligarse a eso… Sin
embargo, más temprano que tarde, a alguien se le va a ocurrir “¡Che, ¿no sería
mejor caminar con los pies?!”
La razón es que nuestro sistema de doce sonidos no fue una construcción artificial, sino más bien un descubrimiento. Un descubrimiento de algo que estaba en la misma naturaleza del sonido (aunque hubo que hacer un “redondeo”). Este sistema se expandió en el mundo occidental (primero en las antiguas Grecia y Roma y luego [con los monjes medievales, que afianzaron el sistema y desarrollaron su notación], durante la Cristiandad, por toda Europa y, después, también a América)
Sin este sistema ninguna de las canciones que escuchamos existiría. Música “clásica”, cumbia, folklore, tango, melódica, rock, pop, etc., etc., etc. Todo lo que conocemos está compuesto con esas doce notas.
La clase termina con la siguiente lectura, que presenta un
diálogo de dos personas que manifiestan sus puntos de vista sobre el mismo
hecho, que tiene que ver con algo de lo que hemos dicho y es un hecho que recordamos estos días.
https://desdelasalmenasseoyeunlaud.blogspot.com/2019/10/en-la-posada-de-mas-alla-del-tiempo.html